Millones de años en el futuro

minverse

En el post anterior se presentó la categoría “sintosomática” como lo que es provisionalmente: un conjunto nebuloso de inquietudes relacionadas con una filosofía no-antropocéntrica, con el pensamiento de lo absoluto, con la expansión tecno-industrial, con una cosmología ateológica y con una naturaleza completamente deshumanizada (esto no quiere decir sin-el-hombre ya que este existe como parte de la naturaleza, sino sin-consideraciones-filosóficas-por-el-hombre ya que ello nos llevaría nuevamente a temas éticos y políticos que desde la sintosomática son banalidades del homínido).

En esa línea, el diálogo procuró ubicar al homo sapiens sapiens en una perspectiva cosmológica que lo redujo a un mero medio para posibilidades inaprensibles por nuestro entendimiento tal como se encuentra configurado en la actualidad. De allí que fuera necesario el recurso a la teoría-ficción. A partir de ello he estado leyendo algunas cosas más sobre estos temas y me he topado con dos textos que me gustaría compartir, pues creo que son un complemento genial para la aventura sintosomática.

El primero es un texto de Ugo Bardi llamado The next ten billions years, donde plantea dos escenarios posibles del futuro, uno “bueno” y otro “malo” (¿para quién?). Se podrá notar que desde el escenario “bueno” es mucho más sencillo imaginar la emergencia de la Sapiencia Absoluta (sapiens sapiens), quizá algo muy similar a lo que el autor llama New Intelligence.

El segundo texto es la respuesta de John Michael Greer, Gran Archidruida de la Antigua Orden de los Druidas en América[1]. El artículo lleva el mismo nombre que el anterior, pero esta vez el Gran Archidruida propone su propia perspectiva, la cual personalmente me parece la más interesante. Diferentes especies sapientes desarrollándose y extinguiéndose en la Tierra en el lapso de millones de años, cada una con sus propias y diferentes características fisiológicas, cognitivas, emocionales, sociales y culturales, con fantasías de progreso diferentes de acuerdo a estos detalles y a lo momentos de la geodinámica terrestre que les toca vivir. Además, me resulta fascinante el hincapié que hace el Gran Archidruida en los diferentes modos en los que el universo se le presentaría a estos seres (diferente a como aparece para el ser humano), pues es algo que vengo pensando a partir de mis lecturas de la doctrina trascendental de los elementos en la Crítica de la razón pura de Kant.

Realmente es de una provocación casi ofensiva la manera en que el pensamiento desde una perspectiva geohistórica y cosmológica sustrae valor a las consideraciones del humanismo, reduciendo lo humano a la millonésima parte de una gigantesca línea del tiempo.

¿Qué hacemos frente a eso?

Imagen de Andreas Wannerstedt

[1] No lo juzguen por la pomposidad New Age de su título y por ser geomante, pues sus ideas son potentes y sus textos excelentes. Denle una leída a su blog The Archidruid Report.